Quiénes somos
Somos de Vilassar

Vilassar es un privilegio que todos debemos cuidar.
Hay un día en que todo empieza
En 1936, mis abuelos, Maria y Josep, llegaron a Vilassar de Mar con sus tres hijos, huyendo de una Barcelona convulsa. Se establecieron en Camí Ral, 8, la misma casa donde hoy tenemos la sede de Viure a Vilassar. Después de la guerra, siguieron viniendo cada verano hasta que, con los años, decidieron hacer de ella su hogar definitivo.
En 1962, mis padres, Anita y Josep, tomaron la misma decisión: hacer de Vilassar el mejor lugar para criar una familia. En esta misma casa crecimos los cuatro hermanos, tuvimos la suerte de hacerlo en un pueblo tranquilo, seguro, en contacto con el mar y la playa, en un entorno que definía una manera de vivir y de relacionarse que nos ha marcado para siempre.
Hoy tengo el privilegio de seguir viviendo aquí con Anna y nuestros dos hijos, y también de trabajar y hacerlo cada día en contacto con la gente y la vida del pueblo.
Ciertamente, Vilassar ha crecido y se ha convertido en una pequeña ciudad, pero sin perder del todo la esencia de pueblo que la hace especial. La proximidad entre las personas, el comercio local, la vida asociativa y el equilibrio entre el mar y la montaña, y todo ello a un paso de Barcelona.
Una pequeña ciudad que mantiene un equilibrio poco habitual entre las personas y el territorio.
Viure a Vilassar nace de este cariño, del conocimiento del lugar y de la voluntad de ayudar a otras personas a encontrar aquí su hogar. Porque sabemos lo que significa vivir aquí y el privilegio que representa hacerlo sin tener que renunciar a nada.
Jordi Petit
